Prevención en cáncer

Prevención en cáncer

¿Qué se puede hacer hoy?
Prevención en cáncer
Publicado: Diciembre 2012

Cuando se intenta implementar medidas de prevención en cáncer, es necesario primero, establecer si ese cáncer tiene o no factores de riesgo conocidos.

Si existen factores de riesgo identificados y evitables para el desarrollo del cáncer, entonces las medidas de prevención estarán dirigidas a controlar dichos factores. En este caso las medidas de prevención se conocen como “Prevención Primaria”.

Más del 50% de los cánceres pueden ser prevenidos, si se logran reducir los Factores de riesgo.

Cuando los tumores ya han aparecido lo que se pretende es detectarlos precozmente antes que se haga evidente su presencia por síntomas. A estas medidas se las conoce como “Prevención Secundaria”.

Lo importante es identificar para cada tipo de cáncer cuál(es) puede(n) ser su(s) factor(es) de riesgo y controlando los mismos prevenir su aparición, pero si eso no fuese posible tratar de detectar la enfermedad precozmente para poder alcanzar la curación con las menores secuelas posibles.

Lamentablemente el conocimiento actual no permite identificar para todos los cánceres su(s) factor(es) de riesgo y en algunos casos los estudios médicos no han alcanzado el grado de certeza en la relación causa/efecto del factor de riesgo y su cáncer como para aconsejar su abandono. En tales situaciones cuando la certeza no es elevada, se realizan recomendaciones cautas en cuanto al supuesto factor o agente predisponente al cáncer.

¿Qué es un Factor de riesgo? Toda aquella condición, situación, estilo de vida, infección o incluso información genética, que puede incrementar el riesgo de padecer cáncer o una enfermedad premaligna.

 

Prevención Primaria y Secundaria de los tumores más frecuentes, Recomendaciones:

 

Cáncer de colon y recto

La gran mayoría de los cánceres de colon y recto están precedidos de la aparición de pólipos en el intestino, algunos de los cuales pueden sufrir la transformación maligna en el curso de años.

El cáncer de colon y recto es la tercera causa de cáncer en hombres y la segunda en mujeres.

Factores de riesgo más conocidos:

  • Falta de actividad física
  • Ingesta excesiva de carnes rojas
  • Obesidad
  • Ingesta insuficiente de vegetales y frutas
  • Tabaco y alcohol
  • Edad
  • Antecedentes familiares
  • Antecedentes personales de enfermedad inflamatoria intestinal u otras de origen genético

 

Los estudios médicos han mostrado que altos niveles de actividad física pueden disminuir el riesgo de padecer pólipos premalignos y cáncer de colon hasta un 50%. Aquellas personas que no realizan actividades físicas y comienzan a hacerlo pueden recuperar parte de este beneficio en el transcurso del tiempo.

La ingesta de carnes rojas aumenta el riesgo de cáncer de colon con razonable consistencia sin que se conozca claramente cuál o cuáles son las explicaciones para este incremento del riesgo. Las personas que consumen carne roja al menos una vez/día tienen un riesgo de padecer cáncer de colon 2, 5 veces superior que el de aquellas que la consumen una vez/mes.

El consumo de frutas y verduras tiene una relación débil y poco significativa con el riesgo de padecer cáncer de colon, sin embargo su consumo es muy beneficioso en otros aspectos por lo que constituyen un pilar fundamental de las dietas saludables.

La obesidad incrementa el riesgo de pólipos y cáncer de colon en ambos sexos. La hipótesis del mecanismo, es a través del incremento de los niveles de insulina y otros factores de crecimiento celular.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de pólipos y cánceres colorrectales en ambos sexos y se presume que el daño genético producido por el alcohol sería el responsable del disparador de la transformación benigno/maligno.

La exposición prolongada al humo del cigarrillo incrementa el riesgo de pólipos premalignos colónicos.

El incremento del riesgo es mayor, cuanto más precoz es el inicio del tabaquismo (antes de los 15 años aumenta el riesgo un 40%).

Los antecedentes familiares de cáncer de colon y recto son un factor de riesgo en las generaciones siguientes, por lo que el conocimiento de este antecedente implica la vigilancia clínica y por endoscopía en forma diferente a la de la población general.

 

En base a la identificación de estos factores de riesgo, la prevención primaria sostiene las siguientes recomendaciones para prevenir el cáncer de colon y recto:

Cáncer colorrectal - Prevención Primaria

  • Aumentar actividad física
  • Reducir la ingesta de carnes rojas
  • Evitar la obesidad n Evitar el tabaquismo
  • Consumir alcohol con moderación
  • Aumentar el consumo de vegetales
  • Detección precoz de pólipos preneoplásicos

 

Las estrategias de detección precoz del cáncer de colon y recto en la población general consisten en las siguientes opciones:

A partir de 50 años

  • Detección de sangre oculta en materias fecales una vez al año o cada 2 años. De este modo se pueden identificar pérdidas sanguíneas que traducen la existencia de pólipo premaligno o un tumor precoz.
  • Rectosigmoidoscopía una vez cada 5 años. De esta forma se pueden detectar pólipos o tumores incipientes.
  • Las dos estrategias combinadas, cada una con su periodicidad establecida. Se prefiere la detección de sangre oculta primero, porque si resulta positiva, está indicada la exploración del colon con fibrocolonoscopía.
  • Colon x Enema Doble Contraste + Recto sigmoidoscopía cada 5 años. n Fibrocolonoscopía cada 10 años. Cáncer colorrectal - Detección Precoz n Detección de sangre oculta en materias fecales una vez al año. n Rectosigmoidoscopía una vez cada 5 años (RSC). n Las dos estrategias combinadas, cada una con su periodicidad. n Colon x Enema x Doble Contraste + RSC cada 5 años.
  • Fibrocolonoscopía cada 10 años.

 

El médico tratante elegirá en conjunto con el paciente, la mejor opción de acuerdo a su cumplimiento, otras enfermedades existentes y disponibilidad de estudios.

Las personas que tengan antecedentes familiares de cáncer colorrectal, se recomienda que comiencen las estrategias de prevención a los 40 años.

Aquellas personas portadoras de afecciones colorrectales claramente predisponentes a enfermedades malignas, como poliposiscolónica familiar, colitis ulcerosa, etc., deberán ser sometidas a controles y medidas de detección especiales.

 

Cáncer de mama

Es el cáncer más frecuente en mujeres en Uruguay.

Entre los factores de riesgo más conocidos para el cáncer de mama se reconocen:

  • Antecedentes familiares de cáncer de mama.
  • La edad de la primera menstruación (cuanto más precoz).
  • La edad de la menopausia (cuanto más tardía).
  • Edad de concebir el primer hijo (cuanto más tardía).
  • Meses de lactancia.
  • Obesidad.
  • Uso prolongado de terapia de reemplazo hormonal.
  • Ingesta excesiva de alcohol.

 

El autoexamen de mama y el examen por personal entrenado no han resultado efectivos
en reducir la mortalidad por cáncer de mama, sin embargo se promueve su realización en la
población general por su impacto educacional.
 

Sobre los cuatro primeros es poco lo que puede hacerse para prevenirlos por considerarse no modificables.

Se estima que la lactancia prolongada tendría un efecto protector por lo que se debería estimular, más de allá de los conocidos efectos sobre el recién nacido y el vínculo materno, también para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama.

La obesidad aumentaría el riesgo de cáncer de mama entre las mujeres postmenopáusicas a través de un incremento asociado del nivel de estrógenos que provienen de una conversión hormonal a nivel del tejido adiposo. En este sentido la prevención primaria se orienta a evitar la obesidad en este grupo de pacientes. El uso de terapia de reemplazo hormonal prolongado ha demostrado incrementar el riesgo de padecer cáncer de mama, por lo que ante la eventualidad de recibir este tratamiento en la perimenopausia se deberán balancear riesgos y beneficios de dicho tratamiento. La ingesta de alcohol excesiva a través de varios mecanismos podría incrementar el riesgo de padecer cáncer de mama por lo que se recomienda consumirlo con moderación.

 

Cáncer de mama - Prevención Primaria

  • Controlar la obesidad
  • En grupos de riesgo alto, puede utilizarse la quimioprevención.

 

La prevención secundaria destinada al diagnóstico precoz reconoce algunas estrategias útiles:

El autoexamen de mama y el examen por personal entrenado no han resultado efectivos en reducir la mortalidad por cáncer de mama, sin embargo se promueve su realización en la población general por su impacto educacional.

La mamografía periódica efectivamente reduce el riesgo de muerte por esta enfermedad, especialmente en el grupo de edades de 50 a 74 años, con un intervalo no mayor a 2 años y cuando no existen otros factores de riesgo.

Para las mujeres mayores de esta edad también se recomienda la aplicación de estas estrategias de acuerdo con su expectativa de vida.

Un grupo aparte es el de las mujeres con una predisposición hereditaria sospechada o conocida para cáncer de mama. Es decir antecedentes familiares o la efectiva demostración de alteraciones genéticas en los genes BRCA 1 y BRCA 2, estudiadas en ellas o sus familiares.

Este grupo de pacientes con riesgo incrementado deberán ser objeto de una vigilancia diferente a la de la población general. La estrategia de Prevención secundaria con mamografía deberá comenzarse antes de las edades establecidas en la población con riesgo estándar y complementarse cuando sea necesario con ecografía mamaria. En estos grupos de riesgo incrementado, los profesionales podrán evaluar la administración de antiestrógenos (quimioprevención), en determinados subgrupos de pacientes, logrando así un beneficio en prevención primaria, evitando la formación del tumor.

 

Cáncer de mama - Detección Precoz:

  • Mamografía periódica.
  • Autoexamen de mama mensual.
  • Examen anual por profesional entrenado.
  • Para grupos de riesgo alto, diferente implementación.

 

 

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es la 2ª causa de cáncer en hombres y la 4ª en mujeres.

Factores de riesgo:

  • Tabaquismo.
  • Exposición prolongada al gas Radón.
  • Exposición al: asbesto, cromo, níquel.
  • Antecedentes familiares de cáncer de pulmón.
  • Exposición a radioterapia torácica.

 

El tabaquismo es responsable del 30% de todas las muertes por cáncer, siendo un factor de riesgo conocido no sólo para el cáncer de pulmón...

 

El tabaquismo es responsable del 30% de todas las muertes por cáncer, siendo un factor de riesgo conocido no sólo para el cáncer de pulmón sino también para el cáncer de cavidad oral, laringe, esófago, estómago, vejiga, riñón, páncreas, cuello uterino, pólipos y cáncer de colon.

Es por ello la causa de cáncer más conocida, que puede prevenirse.

El consumo de tabaco provoca daños celulares acumulativos e irreversibles que conducen a la transformación maligna.

Dejar de fumar puede detener las etapas precoces del proceso de transformación maligna, pero puede que no tenga efecto sobre las etapas finales del mismo.

Los antecedentes familiares de cáncer de pulmón pueden ser importantes en cuanto a que se pudo haber compartido factores de riesgo ambiental o a la presencia de alteraciones genéticas heredadas, aún no claramente identificadas.

 

Cáncer de pulmón - Prevención Primaria

  • Educación a todo nivel sobre los efectos nocivos del tabaquismo (más efectiva cuanto más precoz).
  • Aconsejar el abandono.
  • Derivar el paciente a servicios especializados en ratamiento del hábito tabáquico.
  • Evitar el contacto con los otros agentes favorecedores conocidos: gases, metales, etc.

Recientemente algún estudio muestra resultados prometedores sobre la realización de tomografías de bajas dosis como estrategia de detección precoz del cáncer de pulmón. Sin embargo se requiere más evidencia para su incorporación en la práctica clínica.

La aplicación intensa de las estrategias de prevención primaria es la única esperanza para reducir las muertes por cáncer de pulmón, dado que no hay demostración que existan estrategias efectivas para la detección temprana de estos tumores.

 

 

Cáncer de próstata

El cáncer de próstata, es la 1ª causa de cáncer en hombres

Existe escasa evidencia respecto a los factores de riesgo conocidos para el cáncer de próstata. Sin embargo, la edad (mayor edad/ mayor riesgo), los antecedentes familiares de primer grado y la raza afroamericana parecen incrementar el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Como se trata de factores de riesgo no modificables, la prevención primaria tiene escasa utilidad.

En esta situación es fundamental, desarrollar una adecuada estrategia de prevención secundaria. La detección precoz del cáncer de próstata se aplica a la población masculina entre los 50 y 70 años y consiste en implementar: Tacto rectal anual, Determinación de PSA anual y Ecografía transrectal como las estrategias más frecuentes.

Con esta metodología se estudian muchos hombres, se diagnostican muchos pacientes con cánceres incipientes de próstata, se curan muchos pacientes pero, seguramente se trata un grupo elevado de pacientes con cáncer de próstata que por su edad avanzada este tumor no tendría participación en su expectativa de vida.

Es por ello que la implementación del PSA aislado, como estudio de grandes poblaciones de hombres sanos, no tiene aceptación como herramienta de detección precoz.

La discusión con el paciente de la modalidad de es estudio y sus inconvenientes es fundamental a la hora de decidir detectar precozmente estos tumores.

Cuando el paciente tiene antecedentes familiares, las estrategias de estudios deberían comenzar a los 45 años.

 

Cáncer de próstata - Detección Precoz

  • Tacto rectal anual.
  • Determinación de PSA anual.
  • Ecografía transrectal.

 

 

Cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino, es la 3ª causa de cáncer en mujeres.

Se reconocen para este tumor, los siguientes factores de riesgo:

  • Promiscuidad sexual.
  • Infección por HPV (Virus del papiloma humano).
  • Infección por HIV.
  • Tabaquismo.
  • Bajo nivel socioeconómico.

La promiscuidad sexual es una de las vías más frecuentes de contraer y contagiar el virus HPV y otras infecciones de transmisión sexual.

La infección por HPV es un reconocido factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino. Tiene alta prevalencia en mujeres sexualmente activas (20-40%) y entre los virus HPV que pueden infectar el tracto genital femenino, los serotipos 16,18,31,35 y 39 son los más vinculados a lesiones premalignas y al cáncer invasor.

El tabaquismo aumenta el riesgo de cáncer de cuello uterino, si bien no está establecido el verdadero mecanismo por el cual incrementa el riesgo. Es un iniciador del proceso de transformación maligna y se han encontrado productos de combustión del tabaco en el moco cervical de fumadoras.

El bajo nivel socioeconómico es considerado un factor de riesgo, en tanto dificulta el acceso a las estrategias de prevención de salud.

 

Cáncer de cuello uterino - Prevención Primaria

  • Evitar promiscuidad sexual y con ella las enfermedades de transmisión sexual.
  • Uso de preservativo en ausencia de pareja estable
  • Control del tabaquismo.
  • PAP anual para detectar lesiones premalignas. (Puede realizarse con intervalos más largos).
  • Vacunación contra el HPV.

La vacunación contra los serotipos del virus del papiloma humano más frecuentemente causantes del cáncer de cuello uterino, es una estrategia reconocida y útil para disminuir el riesgo de infectarse por el virus y por ello de padecer cáncer de cuello. La edad de vacunación es previa a la edad de comienzo de las relaciones sexuales, por lo cual se recomienda en los primeros años de la enseñanza secundaria. Esta estrategia no debe relegar ninguna de las cuatro enumeradas previamente.

 

Cáncer de cuello uterino - Detección Precoz

 

  • Examen ginecológico anual en mujeres que son o han sido sexualmente activas, o que han alcanzado los 18 años.
  • Test de PAP anual para detectar cánceres incipientes, comenzar entre 18-25 años.
Palabras Clave: Prevención en cáncer
Código de Artículo: 5027
Fuente / Referencias Bibliográficas:

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AUTOR/ES DE ESTE ARTÍCULO:

Especialidad: Oncología

Ex Asistente de Clínica Médica. Ex Profesor Adjunto de Oncología Médica.