Métodos Anticonceptivos

Métodos Anticonceptivos

Distintas vías de administración hormonal
Métodos Anticonceptivos. Distintas vías de administración hormonal
Publicado: Febrero 2013

Los métodos anticonceptivos hormonales evolucionan constantemente y los tipos de hormonas que los componen también, asimismo sus vías de administración. Es evidente que no todas las pacientes desean tomar anticonceptivos orales, ya sea por la falta de hábito, de la ingesta diaria, el miedo al olvido en la toma, los trastornos digestivos como la gastritis o el síndrome de intestino irritable o aquellas pacientes que deben tomar otras medicaciones simultáneas al uso de anticonceptivos. Sin embargo, la anticoncepción hormonal sigue siendo ampliamente difundida y preferida por sobre los métodos de barrera en nuestro medio. Esto hace que la posibilidad de otras vías de administración sean requeridas por las usuarias, dentro de las cuales tenemos aquellos que son de absorción percutánea (parches), de depósito (inyectables intramusculares), la asociación del dispositivo intrauterino con hormonas de liberación intrauterina, o el anillo vaginal.

 

Esta publicación no pretende revisar todas las opciones comerciales existentes en plaza ni generar preferencias de unas sobre otras, pero sí ejemplificar las distintas vías de administración hormonal con criterio anticonceptivo, en base a algunos métodos de amplia difusión en nuestro medio.
 

Anillo vaginal

Se trata de un dispositivo de material flexible, de colocación intravaginal, que no interfiere con las relaciones sexuales, realizado en forma mensual por la propia paciente. Se coloca el primer día del ciclo y debe retirarse a las tres semanas, con una semana de intervalo antes de colocar el siguiente. En ese período se produce un sangrado de 4 o 5 días de duración.

La vía de administración vaginal tiene mayor biodisponibilidad que la vía oral, y evita el primer paso hepático de los ACO. A nivel sistémico logra al igual que los ACO la inhibición de la secreción de gonadotrofinas FSH y LH y tiene como mecanismo secundario de anticoncepción el aumento de la viscosidad del moco cervical, siendo un tercer efecto el generar un menor crecimiento del endometrio.

Su composición hormonal está dada por 2, 7 mg de etinilestradiol (EE) y 11.7 de etonogestrel (ENG).

Los anticonceptivos orales producen concentraciones máximas todos los días, a diferencia del anillo, que genera una liberación continua de hormonas. El pico de concentración máxima del EE se da solo una vez en todo el ciclo, a los 3 días de la inserción y la concentración media en sangre de EE que se alcanza es 70 % más baja que la que se alcanza con los anticonceptivos orales. A su vez el ENG alcanza su concentración máxima a los 7 días con un único pico y son 40 % más bajas que con los anticonceptivos orales.

Según el índice de Pearl, se trata de un método eficaz, con un cumplimiento del 85% por parte de las usuarias, y logra un buen control del ciclo.

 

Dispositivo intrauterino de liberación hormonal

Este dispositivo de alta eficacia comparable con la esterilización tubaria, es una variante de la clásica T de cobre, que consiste en una Y de material plástico con un reservorio hormonal cuyo principio activo es el Levonorgestrel 52mg, que libera una vez instalado dentro del útero a razón de 20 mcg/día, durante un período de 5 años. Tiene como indicación, además de su efecto anticonceptivo, el lograr sangrados menstruales de menor entidad alcanzando un control del sangrado en el 86% de los casos a los 3 meses y del 97% al año. Si bien en los primeros meses puede presentar un sangrado irregular, en el primer año reduce el sangrado comparado con la menstruación regular tanto en días como en cantidad. Entre 20 y 60% de los casos se alcanza la amenorrea. Incluso se puede considerar como la última opción de tratamiento médico de aquellas pacientes con sangrado uterino anormal, de causa disfuncional, antes de llegar a un tratamiento quirúrgico, o como tratamiento definitivo en aquellas pacientes cercanas a la menopausia con contraindicación para una cirugía.

En aquellos casos de pacientes con anemia, la disminución de la pérdida menstrual aumenta los niveles de hemoglobina y ferritina. La disminución del sangrado menstrual se asocia con alivio de la dismenorrea como un efecto beneficioso asociado. Otra indicación de su uso es la protección de la hiperplasia endometrial durante la terapia de reemplazo con estrógenos.

Su acción se basa en los efectos locales del levonorgestrel en la cavidad uterina, siendo sus principales acciones anticonceptivas el espesamiento del moco cervical, inhibiendo el paso de los espermatozoides a través del canal, la inhibición de la motilidad espermática en el útero y las trompas de Falopio y evitando la proliferación endometrial.

La eficacia anticonceptiva es elevada, el índice de falla es en el primer año del 0,2% y el índice de falla acumulada a 5 años es del 0,7%.

 

 

Anticonceptivos Inyectables

Dentro de los compuestos de depósito, cuya vía de administración el primer día de la hemorragia menstrual es una inyección intramuscular profunda, preferentemente intraglútea, y como alternativa en el brazo, existe en nuestro medio una combinación de 5 mg de valerato de estradiol y 50 mg de enantato de noretisterona. Su acción anticonceptiva está dada por inhibir la ovulación y ocasionar cambios en el moco cervical, así como el efecto que se ejerce sobre el endometrio, similar al de los anticonceptivos orales combinados.

Se logra un patrón normal de hemorragia similar a la menstruación. El componente estrogénico es un estrógeno natural que alcanza niveles circulantes máximos dentro del rango de la fase preovulatoria normal del ciclo menstrual. El componente progestágeno, el enantato de noretisterona, ejerce acciones características de los progestágenos como efectos antigonadotróficos, transformación secretora del endometrio y engrosamiento del moco cervical.

Los anticonceptivos inyectables combinados ejercen un efecto mínimo sobre la función hepática en mujeres sanas y no tienen un efecto de primer paso hepático. La tasa de falla de aproximadamente 1% al año.

 

Parches trandérmicos

Los parches contienen Norelgestromin 6 mg y Etinil Estradiol 600 mcg c.s.p que se liberan de forma continua a través de la piel a la sangre.

Los principios activos se liberan durante 7 días, liberándose cada 24 horas 150 microgramos de norelgestromin y 20 microgramos de etinilestradiol.

Los parches deben colocarse en forma consecutiva durante tres semanas; cuando se retira un parche se debe sustituir inmediatamente por otro nuevo el mismo día de la semana. Se deben aplicar en la piel sana e intacta, sin vello, seca y limpia, del glúteo, abdomen, parte exterior del brazo o parte superior del torso, en un lugar donde no roce con la ropa. Los errores en el uso de los parches también pueden dar lugar a manchado o hemorragia ligera.

Una ventaja de la utilización de los parches, a diferencia de los anticonceptivos orales, es que de aparecer vómitos o diarrea no se ve afectada la cantidad de medicamento que se libera del parche y no requiere utilizar otro método anticonceptivo en estos casos.

Esta revisión es una visión general sobre las opciones que hoy existen en el mercado, las mismas abren una puerta para aquellas pacientes que requieran otras vías de administración, recordando que siempre debe elegirse el método anticonceptivos adecuado para cada paciente en particular y en conjunto con el ginecólogo tratante para que sea una elección correctamente informada.

Código de Artículo: 5044

AUTOR/ES DE ESTE ARTÍCULO:

Especialidad: Ginecología
  • Profesor Adjunto Ginecotocología, F.Medicina U.DE.LA.R
  • Presidente Sociedad Ginecotocológica del Uruguay
  • Coordinador Reg. Conosur Comité Oncología Ginecológica F.LA.S.O.G.