Intentos de autoeliminación en niños y adolescentes

Intentos de autoeliminación en niños y adolescentes

En Uruguay los suicidios son la segunda causa de muerte en jóvenes entre los 10 y 15 años de edad y la primera causa entre los 15 y 19 años
Intentos de autoeliminación en niños y adolescentes
Publicado: Noviembre 2012

Introducción

La muerte por suicidio de un niño o adolescente es una tragedia. Se entiende por Ideación suicida los pensamientos y, de acuerdo a la edad, los planes que acompañan estos pensamientos para llevar a cabo el acto suicida. El Intento de autoeliminación (IAE), engloba todos aquellos actos deliberados que se realizan con el fin de auto-agredirse con diferentes grados de lesiones e intención de morir.

El IAE en esta etapa de la vida cuestiona paradigmas y modelos teóricos basados en enfoques tradicionales centrados en la vulnerabilidad social.

En los IAE existe habitualmente una distorsión grave de las funciones de la personalidad en curso de estructuración, en un entorno de alteración del equilibrio entre los factores de protección y de vulnerabilidad que rodean al niño y al adolescente.

El IAE en un niño o adolescente, contrasta el deseo de morir en una etapa de la vida asociada a vitalidad y proyectos. Al momento de considerar el porqué un niño o adolescente quiere intentar terminar con su vida, se debe tener en cuenta que esta situación no ocurre solo en aquellos en situación de vulnerabilidad social.

Si bien existen múltiples estudios que investigan la epidemiología e intentan valorar los desencadenantes y el entorno del fenómeno suicida, hay que tener presente que cada IAE es la manifestación de un drama personal, de un fracaso en la búsqueda de soluciones.

La importancia de la prevalencia de los IAE, la frecuencia de las recidivas luego de la primera tentativa y el número de muertes por suicidio, exige que su abordaje incorpore una mirada amplia, que incluya no solo consideraciones epidemiológicas y sociales sino las características de la evolución de la juventud contemporánea (1).

 

Epidemiología

En Uruguay los suicidios son la segunda causa de muerte en jóvenes entre los 10 y 15 años de edad y la primera causa entre los 15 y 19 años. La tasa de suicidio en nuestro país es 17/100.000 habitantes y la relación entre IAE y suicidio es 12 a 1. Según la OMS la relación entre IAE y suicidio consumado es 20 a 1. Este dato indica que en Uruguay es posible que la incidencia de IAE esté subestimada (2).

De acuerdo a datos internacionales, el IAE es más frecuente en el sexo femenino durante el período de la adolescencia, mientras que el suicidio consumado es más común en el sexo masculino. Durante la niñez estas diferencias desaparecen y las frecuencias se equiparan.

El riesgo de suicidio consumado en un paciente con antecedentes de IAE es 38-47 veces superior al riesgo en la población general. Se estima que 40 % de los pacientes que realizaron un primer IAE van a presentar otro en los dos años siguientes y 10 % se suicidarán en los siguientes diez años (3). Es relevante destacar que a pesar de la gravedad que implica tener un IAE, solamente una cuarta parte de los pacientes que realizan un IAE concurren a la consulta médica en el momento del mismo y la mitad de los que sí lo hacen no continuará en seguimiento. Sin embargo, 80 % de los que se suicidan concurrieron a una consulta a médico general en los dos meses anteriores al evento, perdiéndose muchas veces la posibilidad de vislumbrar el riesgo suicida en este contacto con el sistema de salud. Asimismo, existe un riesgo 4-8 veces superior a la población general de mortalidad por causas generales en pacientes que han presentado un IAE.

En nuestro medio, los datos disponibles sobre IAE en niños y adolescentes tempranos son parciales, ya que su registro no se realiza en forma sistemática en el sistema de salud. En el Centro Hospitalario Pereira Rossell (CHPR), hospital de referencia nacional para usuarios de ASSE, todos los niños y adolescentes con IAE son hospitalizados. En este centro, durante el año 2008, se realizaron 596 consultas desde el Departamento de Emergencia Pediátrico a la Clínica de Psiquiatría Pediátrica, 23% de las consultas se debieron a IAE (4). A los dos años de seguimiento, un tercio de ellos presentaron un intento recurrente (5). Estas cifras son aún más alarmantes si se considera que se trata de niños y adolescentes menores de 15 años.

 

Factores de riesgo

Se dispone de varias investigaciones nacionales sobre factores de riesgo y de vulnerabilidad en relación al IAE en la adolescencia; la mayoría de ellos fueron realizados por las Cátedras de Psiquiatría Pediátrica y de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República que funcionan en el Centro Hospitalario Pereira Rossell (4-8). En ellos se concluye que el comportamiento suicida se relaciona con pobreza, desempleo, pérdida de seres queridos, adicciones, disfunción familiar, ruptura de relaciones y problemas jurídicos o laborales. Los antecedentes familiares de suicidio, el abuso de alcohol y estupefacientes, así como el maltrato en la infancia, el aislamiento social y determinados trastornos mentales (depresión, esquizofrenia) también influyen en los IAE. También las enfermedades orgánicas o el dolor crónico pueden aumentar el riesgo de suicidio.

El estudio de Martínez-Schiavo A et al. mostró que el 30% de los pacientes con IAE en el CHPR presentaba al momento de la internación un trastorno psiquiátrico diagnosticable, siendo los más frecuentes trastornos del estado de ánimo, trastornos disruptivos y los rasgos de personalidad. Más del 60% de estos pacientes no estaban en tratamiento psiquiátrico al momento del IAE (10).

En Uruguay, no se dispone de publicaciones sobre la tendencia suicida en la infancia en clases sociales económicamente favorecidas. La literatura internacional advierte sobre la importancia de este fenómeno en estos sectores de la población (9).

 

¿Con que herramientas contamos para identificar jóvenes con riesgo de suicidio?

En nuestro sistema de salud, la priorización de la atención de niños y adolescentes con un enfoque de promoción y prevención, a través del control de salud, constituye una estrategia fundamental para avanzar en la identificación oportuna de los factores de riesgo y en la prevención del IAE. El pediatra durante el control del niño y el adolescente en salud puede y debe realizar el despistaje de señales de alarma para un IAE. En este sentido es fundamental evaluar distintas variables que incluyan: alimentación, asistencia al sistema educativo y rendimiento escolar/ liceal, consumo de sustancias, conductas sexuales de riesgo, embarazo y otras conductas de riesgo.

El Sistema Informático del Adolescente (SIA)- CLAP/ SMR-OPS/OMS permite identificar factores protectores y/o de riesgo para evitar suicidio, sumado a elementos de vulnerabilidad social.

Es importante conocer algunas de las herramientas que utilizan los psiquiatras de niños al momento de evaluar las distintas situaciones clínicas con IAE (11- 15). La Child BehaviorChecklist CBCL – Padres es un instrumento de evaluación de aspectos emocionales, del comportamiento y de la competencia social de niños y adolescentes, que valora los últimos seis meses previos a la entrevista, de acuerdo a información aportada por los padres o tutores. Consta de dos partes, la primera contempla la Competencia Social (área social, académica y las actividades desarrolladas) y la segunda evalúa los Problemas Emocionales y Conductuales. Esta evaluación se realiza mediante un cuestionario cerrado completado por los padres que consta de 113 ítems (16). Las alteraciones en estas áreas evalúan la repercusión en el funcionamiento global del niño.

En Uruguay fueron validados los instrumentos ASEBA y la CBCL-padres ha demostrado una muy buena consistencia interna en la escala en general y en las sub-escalas en particular (17-20). La suma de los 113 ítems relacionados con los problemas emocionales y conductuales genera una Media de Problemas Totales (Media de PT) que es de suma utilidad para comparar poblaciones y para identificar grupos de alto riesgo.

Los instrumentos ASEBA para la evaluación de las características emocionales de los niños y adolescentes (CBCL-P, YSR 11-18), permiten conocer el denominado Índice de suicidabilidad o tendencias suicidas que evalúa en el reporte de los padres, las ideas o actos de sus hijos que atentan contra la vida (22).

Por otra parte, los instrumentos ASEBAS(14) y sus distintas escalas permiten una aproximación a la evaluación de la inclusión social a través de la cuantificación de la competencia social, elemento muy importante para lograr un funcionamiento y un nivel de adaptación exitoso. El concepto de competencia social es, a su vez, dependiente del contexto y debe ser evaluado en función del grupo de pares(23). La relación entre la competencia social y la psicopatología es evidente. La asociación entre las dificultades para procesar la información social, así como los comportamientos socialmente inapropiados, pueden influir negativamente en el desarrollo de habilidades sociales y de relaciones exitosas con pares (23).

A su vez, las experiencias de aceptación o rechazo social pueden producir una variedad de respuestas emocionales, cognitivas y conductuales que influyen en el curso y la evolución de la psicopatología, por lo que los síntomas de una alteración emocional, por ejemplo el Intento de autoeliminación y sus variables asociadas, pueden afectar la competencia social, al tiempo que fracasos o logros en el área social pueden profundizar estas alteraciones. (24).

Para finalizar, por lo anteriormente expuesto es difícil hablar de una única variable que determine el riesgo del IAE en el niño y en el adolescente. Por el contrario, debe comprenderse como un fenómeno de epidemiología acumulada de factores de riesgo. El IAE en el niño debe ser considerado una prioridad. Si las tasas de prevalencia de estos trastornos pudieran ser descendidas habría una patología más circunscripta y dependiente más claramente de un abordaje secundario en la atención. La participación de un equipo interdisciplinario es fundamental para asegurar una correcta evaluación y seguimiento de este grupo de niños y adolescentes.

Código de Artículo: 5006
Fuente / Referencias Bibliográficas:

 

1. Jeammet P, E B. “Etude psychopatologique des tentatives de suicide chez l´adolescent et le jeune adulte»: Presses Universitaires de France; 1994.

2. Organización Mundial de la Salud. Día Mundial para la Prevención del Suicidio. 2004.

3. Serfaty E. El suicidio en la adolescencia. Adolescencia Latinoamericana. 1998;1(2).

4. Martínez-Schiavo A, Goyeneche N, Kehyaian V, Lungo G, Viola L. El intento de autoeliminación en el Centro Hospitalario Pereira Rossell. Revista de APPIA. 2009;18(2):92-8.

5. Panzardi E. Comportamiento suicida recurrente [Monografía de Postgrado]. Montevideo: Facultad de Medicina. UDELAR; 2012.

6. Martínez-Schiavo A, Pazos M, Perez M. Comportamiento Suicida en el Niño y el Adolescente [Monografía de Postgrado]. Montevideo: Facultad de Medicina. UDELAR; 1997.

7. Pandolfo S, Vázquez M, Más M, Vomero A, Aguilar A, Bello O.“Intentos de autoeliminación en menores de 15 años. Experiencia en un Servicio de Urgencia”. Arch Argent Pediatr. 2011 109(1):18- 23.

8. Pandolfo S, Vázquez M, Más M, Vomero A, Aguilar A, Bello O.“Intentos de autoeliminación en niños y adolescentes. Visión del pediatra de urgencias”. XXV Congreso Mundial de prevención del suicidio de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio; Montevideo. Uruguay 2009.

9. Viola L. El Niño portador de un Trastorno Grave del Humor y del Comportamiento. VERTEX Rev Arg de Psiquiat. 2011 XXII (2):125-34.

10. Martínez-Schiavo A, Goyeneche N, Kehyaian V, Lungo G, Viola L.“Aportes para la comprensión de las características del intento de autoeliminación en niños y adolescentes en Latinoamérica: La experiencia en población del Hospital Pediátrico de Referencia Nacional en el Uruguay”. XXVI Congreso latinoamericano de APAL; Puerto Vallarta, México.2010.

11. Achenbach TM, Edelbrock CS. Behavioral problems and competencies reported by parents of normal and disturbed children aged four through sixteen. Monogr Soc Res Child Dev. 1981;46(1):1- 82.

12. Achenbach TM. The Child Behavior Profile: I. Boys aged 6--11. . J Consult Clin Psychol. 1978;46(3):478-88.

13. Achenbach TM. Challenges and benefits of assessment, diagnosis, and taxonomy for clinical practice and research. Aust N Z J Psychiatry. 2001 Jun;35(3):263-71.

14. Achenbach T.M. The Achenbach System of Empirically Based Asseement (ASEBA): Development, Findings, Theory, and Applications. University of Vermont, editor. Burlington, VT: Research Center for Children, Youths and Family; 2009. 20

AUTOR/ES DE ESTE ARTÍCULO:

Especialidad: Pediatría

Asistente de Clínica Pediátrica, Depto. de Pediatría, Facultad de Medicina, UdelaR

Especialidad: Pediatría

Profesora Agregada de Clínica Pediátrica, Depto. de Pediatría, Facultad de Medicina, UdelaR

Especialidad: Pediatría
  • Profesor de Clínica Pediátrica. Facultad de Medicina - UdelaR.
  • Responsable del Programa de Salud de la Niñez, MSP.
Especialidad: Pediatría, Psiquiatría

Prof. Agregada, Cátedra de Psiquiatría Infantil, Facultad de Medicina, UdelaR.

Especialidad: Pediatría, Psiquiatría

Prof. Titular de Cátedra de Psiquiatría Infantil, Facultad de Medicina, UdelaR