DROGA + ADICCIÓN

DROGA + ADICCIÓN

Del uso a la dependencia
DROGA + ADICCIÓN
Publicado: Abril 2013

Las cifras de los estudios, a nivel mundial sobre las adicciones a las drogas, muestran un aumento cada vez mayor de las personas con esta problemática.

Cada vez más son los niños y jóvenes que se ven envueltos en un camino de sufrimiento, padecimiento, que muchas veces desencadena en la pérdida de la propia vida.

La problemática de la adicción a las drogas, afecta a todas las culturas, niveles económicos, franja etaria y repercuten en todos los ámbitos de la vida de la persona: individual, familiar y social. Contar con información sobre esta problemática, ayuda a prevenir situaciones de consumo o a detectar precozmente abuso de sustancias, que pueden derivar en hechos de alto riesgo.

 

¿De qué hablamos cuando hablamos de DROGADICCIÓN?

La drogadicción es una enfermedad crónica progresiva, producida por el consumo de forma compulsiva de sustancias psicoactivas que generan dependencia y que afectan el sistema nervioso central, produciendo alteraciones en el funcionamiento del cuerpo, en los comportamientos, en las percepciones sensoriales, en el juicio y en las emociones.

Como referencia para el diagnóstico de la adicción a las drogas, el Manual de Enfermedades y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría, conocido por sus siglas en inglés DSM-IV, establece una serie de criterios para determinar la dependencia a sustancias psicoactivas, que es muy utilizado en los centros de asistencia.

La vida de una persona con dependencia a una sustancia más o menos tóxica, está subordinada a la búsqueda y obtención de los efectos psicoactivos que genera la misma.

La tolerancia a la sustancia aumenta a medida que el período de consumo es más prolongado; existe una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores para conseguir la intoxicación o los efectos que se desea.

Se observa una compulsión al consumo, ya que las reacciones físicas o corporales que experimenta el adicto ante la falta de la droga, denominado síndrome de abstinencia (caracterizado por un malestar clínicamente significativo o deterioro de la actividad laboral y social o en otras áreas importantes de la actividad del individuo – DSM IV), le genera un nivel de angustia intolerable, que solo parece aliviar con una nueva dosis.

Experimenta una necesidad imperiosa de consumir la sustancia toxica. Dicha necesidad no desaparece a pesar de que la persona sufre consecuencias altamente negativas, generadas a partir del momento o luego de su uso. Esto se relaciona al vínculo de dependencia o adictivo que se desarrolla hacia la sustancia toxica.

Todos estos aspectos llevan a un comportamiento social desadaptativo, observándose un gran deterioro en la persona, tanto a nivel físico, psicológico como social. Las “pérdidas” son uno de los aspectos que caracterizan a la vida del adicto además de su enfermedad; pierde el trabajo, deja de estudiar, pierde los amigos, la casa, su familia, se pierde a sí mismo.

Es por ello que el consumo de drogas no solo tiene un gran riesgo para la salud de la persona sino que compromete toda su vida en general.

 

droga2.JPG

 

La droga y nuestro cuerpo

La droga es una sustancia química o natural, que introducida en un organismo vivo por cualquier vía (inhalación, ingestión, intramuscular, endovenosa) actúa sobre el sistema nervioso central, generando alteraciones físicas y/o psicológicas; altera las sensaciones, la actividad mental, la conciencia o la conducta de una persona.

Las drogas legales e ilegales, son una forma de clasificación utilizada en función de las limitaciones establecidas por las leyes en cada estado o país en particular, con respecto al consumo, producción y venta de las mismas.

No obstante todas ellas tienen una característica en común, son sustancias psicoactivas, tienen la capacidad de producir un mal funcionamiento en el cerebro ya que cuando son ingeridas, sus residuos se depositan en la sangre, distribuyéndose por todo el cuerpo y actuando sobre el Sistema Nervioso Central generando cambios.

El efecto que genera en la persona, dependerá del tipo de sustancia utilizada. Existe una clasificación de drogas en función del efecto que produce en el cerebro:

  • Perturbadoras del sistema nervioso central. Su efecto principal, es la alteración del funcionamiento del cerebro, dando lugar a distorsiones en la percepción de la realidad, alucinaciones, daños en el funcionamiento de la memoria, etc. Algunas de ella son el LSD, marihuana, hongos.
  • Estimulantes del sistema nervioso central. Ciertas drogas generan un aceleramiento en el funcionamiento habitual del cerebro. Se puede observar un estado de activación que puede ir desde una dificultad mayor para dormir, por ejemplo ante el consumo excesivo de café, hasta un estado de hiperactividad generado por el consumo de cocaína o anfetaminas.
  • Depresoras del sistema nervioso central. Entorpecen el funcionamiento normal del cerebro, generando diferentes reacciones que pueden ir desde una desinhibición hasta el coma, en un proceso que se produce de forma progresiva de adormecimiento cerebral. Algunos psicofármacos, sedantes, hipnóticos y los opiáceos (heroína, morfina, opio, metadona).

 

¿Uso, abuso o dependencia a las drogas?

Existe una distinción que parte del vínculo que establece la persona con la sustancia psicoactiva y que se tiene en cuenta a la hora de realizar un primer diagnóstico de la situación de consumo:

  • Uso: la persona utiliza la droga de forma regular, ocasional, esporádica. Si bien existe una relación con la sustancia psicoactiva, no llega a ser un vínculo de necesidad. Ante la falta de ella la persona no siente angustia. La persona no observa consecuencias negativas (pérdidas) atribuibles de forma directa al consumo, lo que hace que el mismo persista.
  • Abuso: el consumo es más problemático debido a las cantidades, la frecuencia u otras circunstancias especiales (edades muy tempranas, mujeres embarazadas, conducción). Indica un patrón de uso de límites bastante indefinidos, por lo que resulta peligroso.
  • Dependencia: el consumo pasa a centrar la vida de la persona, es su prioridad. Se observa pérdida de autocontrol, degradación de la conducta social, tolerancia y abstinencia a la sustancia psicoactiva (adicción).

 

En relación a la drogadicción, cuando se habla de dependencia, se distinguen dos tipos:

La dependencia es física, ya que el organismo comienza a necesitar constantemente la droga y cuando hay una interrupción del consumo de forma brusca, puede provocar grandes trastornos fisiológicos (síndrome de abstinencia).

Y dependencia psicológica, la cual se pone de manifiesto porque la persona tiene una urgente necesidad de consumir periódicamente la droga para experimentar un estado agradable (placer, bienestar, euforia, sociabilidad, etc.) o para salir de un estado afectivo desagradable (aburrimiento, timidez, estrés, etc.).

En función de estos aspectos, se considera que muchas personas que tienen un vínculo con sustancias psicoactivas (drogas), no son ni serán necesariamente adictas, ya que existe una personalidad prepatológica, caracterizada por ciertos rasgos de personalidad (dificultades para establecer límites, inmediatez, predominio del actuar sobre el pensar, baja tolerancia a la frustración, un elevado ideal del yo pero baja autoestima, utilización de mecanismo de evitación, características narcisistas de personalidad, vacío existencial) que predispone al desarrollo de la adicción. No obstante estos aspectos no están delimitados claramente y es difícil establecer con anterioridad a que una persona experimente con drogas, si desarrollará fehacientemente una adicción o no.

 

El camino de regreso…

Dejar de consumir para una persona adicta, requiere una serie de estrategias y cambios en su vida social y psicoafectivas que muchas veces no son fáciles de llevar a cabo. El apoyo y la contención de su medio social más próximo es fundamental. Es necesario un abordaje trasdiciplinario donde la persona adicta pueda hacer cambios no solo en lo comportamental (dejar de consumir), sino que también logre un fortalecimiento afectivo que le permite una adecuada reinserción social.

Código de Artículo: 5073

AUTOR/ES DE ESTE ARTÍCULO:

Especialidad: Fundación Manantiales

Licenciada en Psicología. Integrante del Staff del Centro Internación Urbana.

Fundación Manantiales - Uruguay