Cuidados en el adulto mayor

Cuidados en el adulto mayor

Para cuidar a las personas mayores se requiere cierta formación respecto a la temática
Cuidados en el adulto mayor
Publicado: Noviembre 2012

Vivimos en una era signada por un envejecimiento sin precedentes, el aumento de esperanza de vida se ha venido dando por los avances de la medicina y el saneamiento. Nuestro país
no es ajeno a esta realidad, siendo uno de los países más envejecidos de América Latina junto con Argentina y Cuba.

Existe una gran diversidad en la población mayor, en ella se encuentran personas que gozan de buena salud e integración social acompañados de entornos favorables que les permiten continuar con sus actividades, pero también se encuentran aquellas que no tienen sus necesidades básicas satisfechas, pudiendo presentar deterioros físicos y psíquicos considerables, los cuales requieren de cuidados específicos.

En el domicilio, en los Hogares y en las Casas de Salud hay adultos mayores que necesitan del cuidado de personas que los ayudan en las actividades de la vida cotidiana. Para cuidar a estas personas no solo se necesita buena voluntad o paciencia sino que se requiere cierta formación respecto a la temática.

Cuando nos referimos al tema de cuidados ¿a qué hacemos referencia?

Cuidar conlleva una serie de comportamientos y acciones que incluyen conocimientos, valores, habilidades y actividades, con el fin de mantener y mejorar la calidad de vida de las personas mayores suministrando los cuidados necesarios que requieran.

 

Cuál es el fin del cuidado:

  • Fomentar la autonomía
  • Dignificar al ser humano
  • Responder al llamado del cuidado del otro
  • Crecer como cuidador
  • Vivir y crecer en el cuidado
  • Interactuar con otro ser, en el cuidado y desarrollar la capacidad de cuidarse   a sí mismo
  • Desarrollar un cuerpo de conocimientos como cuidador

 

 

Podemos clasificar los cuidados en  dos tipos: el informal y el formal.

El cuidado informal es el que se presta por familiares, vecinos y/o amigos suele caracterizarse por su reducido tamaño, por existir afectividad en la relación y por realizar el cuidado con cierta permanencia. Asimismo puede entenderse como la atención desinteresada prestada por el voluntariado y las redes y asociaciones de ayuda mutua.

El cuidado formal es el que realizan las personas que recibieron formación y capacitación para la tarea.

Los cuidadores son las personas que se encargan de ayudar física y emocionalmente a personas que necesiten el apoyo en las actividades de la vida diaria.

 

Un cuidador debería tener como características esenciales:

  • Ser discreto, mantener la confidencialidad
  • Ser responsable, tener paciencia
  • Tener tolerancia a la frustración
  • Ser creativo, tener habilidades para solucionar dificultades que se le presenten
  • Ser respetuoso de las creencias del adulto mayor
  • Saber pedir ayuda
  • Reconocer las limitaciones propias
  • Saber escuchar al adulto mayor y a su familia
  • Saber mantener distancia óptima con la problemática del mayor

 

La profesionalización de los cuidados es muy necesaria y debe ser considerada como tal tanto por la familia del adulto mayor como por parte de las personas que asumen el cuidado de los mismos.

El conocimiento acerca del proceso de envejecimiento así como las patologías que se pueden presentar y cuales son los modos de acompañar y sostener ese proceso son fundamentales para brindar los cuidados que cada persona requiere.

Es importante tener en cuenta que tanto los cuidadores formales como informales están expuestos a la sobrecarga física, psíquica y social que implican los cuidados a largo plazo.

La tarea del cuidado es una de las situaciones generadoras de estrés no solo por la responsabilidad que conlleva sino por la frustración que produce este cuidado.

La importancia de cuidarse para el cuidador es ineludible implica un proceso de aprendizaje continuo dado que el cuidado lleva al agotamiento producto de las demandas físicas y emocionales.

 

 

Serán muy diferentes los modos de percibir estas consecuencias para aquellos que son familiares cuidadores donde la carga emocional es muy fuerte por la cercanía del vínculo a diferencia de los cuidadores externos en donde la sobrecarga tendrá consecuencias en las distintas esferas psíquicas, sociales y físicas que serán trasladadas al trabajo si no se toman los recaudos pertinentes.

Código de Artículo: 5014
Fuente / Referencias Bibliográficas:

 

Universidad Maimonides. Buenos Aires. Carrera de especialización de Psicogerontología. Psicoterapia Familiar y Grupal I. Cuidados informales y formales. Lic. Mónica Lupani. IMSERSO Cuidados de larga duración.

AUTOR/ES DE ESTE ARTÍCULO:

Especialidad: Psicogerontología

Especialista en Psicogerontología